Royal Thai es un restaurante tailandés auténtico ubicado en el corazón de Madrid, cerca de la Gran Vía. Ofrece una experiencia culinaria genuina con sabores tradicionales de Tailandia, en un ambiente acogedor y con una decoración que evoca la cultura tailandesa. Es conocido por su cocina fiel a las recetas originales y el uso de ingredientes frescos, buscando transportar a sus comensales a las calles de Bangkok.
Pad Thai, Curry Rojo (Gaeng Phed), Curry Verde (Gaeng Keow Wan), Sopa Tom Yum Goong, Satay de pollo, Rollitos de primavera, Arroz frito con piña.
Auténtica comida Thai, para los que han ido a Tailandia y quieren volver a disfrutar de nuevo de la comida, aquí encontrarás los platos que quieres. Los trabajadores son muy amables y el sitio es realmente bonito. 100% recomendado
Buen restaurante Tailandés, con comidauy rica y típica de Tailandia.
Tiene un menú del día muy asequible a 13,50 €. Estaba muy rico y bien de cantidad. El primero y el segundo muy bueno, la pena es el postre que no tienen nada típico tailandés. Muy recomendable por el precio que tiene.
El servicio atento y servicial.
Un sitio muy agradable y cuidado, el servicio impecable.
Los entrantes fueron queso tailandés y rollitos tailandeses, ambos con buen sabor, un rebozado suave y con poco aceite.
De segundos pedimos curry no picante de pato, muy jugoso y cargado de sabor; el otro principal fue un pad Thai que fue exquisito.
Sin duda repetiremos.
Really disappointing lunch. I have eaten many times there and so far they have been willing to make my curry very spicy. Now, suddenly they claim it is not possible. She promised to bring extra chilis / sauce but did not do that. Asked and got some lame sauce without any spiciness. Interesting way to treat loyal customers.
Reseñas importadas de Google Maps
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Fuimos el día de Reyes. La comida estaba bastante bien, los currys un poco escasos pero muy bien cocinados, pero no pudimos disfrutarlo porque hacia muchísimo frio en el comedor. Los platos y cubiertos estaban helados así que la comida se quedaba fria en cuanto tocaba el plato. Comimos con bufandas y abrigos, y había mucha gente igual. Pedimos que pusiesen la calefacción y nos trajeron un mini calefactor que dejó de funcionar a los 5 minutos.
Pedimos café en el postre para entrar en calor y nos traen HIELO para echarlo. Venían helados y tuvimos que pedir que nos los calentasen.
Una pena porque el sitio es bonito, el servicio bien y la comida muy rica pero era como comer en la calle y salimos muy descontentos. Desde luego en invierno no volvemos